Caminando al 2026
- IB La Molina

- 29 dic 2025
- 2 Min. de lectura
“No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.” Isaías 43:18–19

Cada año que empieza le pido a Dios que me de una Palabra que marque el objetivo de vida, porque Dios no solo nos llama a dejar atrás lo viejo, sino a discernir y caminar en lo nuevo que Él está haciendo.
El inicio de un nuevo año no solo marca el paso del tiempo, sino la oportunidad de alinearnos nuevamente con la obra de Dios en nuestras vidas. Muchas veces comenzamos enero mirando hacia atrás: los errores, las pérdidas, las decisiones equivocadas y las oportunidades desperdiciadas. Sin embargo, Dios nos habla con claridad a través del profeta Isaías: “No se queden atrapados en lo que fue, porque Yo estoy haciendo algo nuevo.” ¡Es un volver a empezar!
El contexto de este pasaje nos dice que fue dirigido a un pueblo cansado, herido por el exilio y marcado por el fracaso. Israel conocía bien su pasado: sabía que estaba viviendo las consecuencias de su desobediencia, exilio y dolor. Pero Dios no los invitó a vivir anclados en la culpa, sino atentos a Su acción presente. Él no estaba simplemente reparando lo viejo; estaba creando algo completamente nuevo.
Esta Palabra es clara porque el año que está por terminar nos puede dejar un sabor a fracasos o metas incumplidas. Es que a veces el desierto que enfrentamos no es sólo externo, sino interno: sequedad espiritual, falta de esperanza, oraciones que parecen no tener respuesta. Sin embargo, Dios promete abrir caminos donde no los vemos y hacer fluir ríos donde sólo percibimos soledad. Lo nuevo de Dios no siempre comienza con ruido, sino con discernimiento espiritual: “¿No la conoceréis?” pregunta el Señor.
Entrar en un nuevo año requiere fe para soltar lo viejo, y sensibilidad para reconocer la obra divina, aun cuando no se manifieste como esperamos. Dios sigue siendo especialista en transformar desiertos en lugares de vida. Nuestra parte es confiar, obedecer y caminar en la dirección que Él marque. Este año no se trata solo de nuevas metas, sino de nuevos pasos en dependencia de Dios, con la certeza de que Él va delante de nosotros. Te sugiero algunos pasos espirituales para el nuevo año:
Caminar, no estancarse
Discernir lo nuevo que Dios hace
Confiar en Su provisión aun en el desierto
Vivir con expectativa espiritual
Oración: Señor, al comenzar este nuevo año 2026 decido no vivir atado al pasado. Abre mis ojos para reconocer lo nuevo que estás haciendo en mi vida. Aunque el camino parezca desierto, confío en que Tú harás brotar ríos de gracia, dirección y esperanza. Guíame paso a paso y ayúdame a caminar en Tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
Feliz año nuevo
Martha Vílchez de Bardales




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