"Ezer la fuerza que ayuda"
- IB La Molina

- 9 mar
- 2 Min. de lectura
"Se reviste de fuerza y de honra, y no le preocupa lo que pueda venir. Habla siempre con sabiduría, y su lengua se rige por la ley del amor." Proverbios 31:25-26

El sábado pasado, 7 de marzo, participamos en una boda. Al regresar a casa tomamos una avenida que, sin saberlo, estaba completamente congestionada. Avanzábamos muy lentamente, prácticamente detenidos durante casi treinta minutos junto a una larga fila de vehículos.Me preguntaba qué estaría pasando.
Cuando por fin logramos avanzar un poco más, pasamos frente a la fachada principal de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Entonces lo entendí todo: cientos, quizá miles de jóvenes caminaban por las calles después de haber rendido su examen de admisión.
Eran muchachos y muchachas de distintas partes del Perú que habían venido a Lima persiguiendo un sueño: ingresar a esta universidad tan importante. Pero hubo algo que captó especialmente mi atención.
Muchos de esos jóvenes caminaban tomados de la mano de sus madres. Conmovida, le dije a mi esposo: ¡Mira, Miguel… mira a los chicos! ¡Van de la mano con sus madres!
En ese momento sentí un nudo en la garganta y una lágrima de emoción corrió por mi rostro. Pensé en la invaluable compañía que esas mujeres brindan a sus hijos en cada etapa de la vida. Más tarde busqué información y descubrí que este año cerca de 26 mil estudiantes rindieron el examen tratando de alcanzar ese sueño. Entonces imaginé los meses de estudio, los desvelos, las presiones y las angustias que muchos de ellos debieron atravesar… y también imaginé a quienes seguramente estuvieron a su lado durante todo ese proceso: sus madres.
Eran mujeres que animan, que acompañan, que oran, que sostienen y ayudan. El sustantivo “ezer” a lo largo del Antiguo Testamento no sugiere 'ayudante' como si fuera alguien inferior, sino un “salvador”, “protector”, “defensor”, “rescatador” y “redentor”, Ezer describe entonces el trabajo de Dios hacia nosotros, Dios es nuestra ayuda.
Durante generaciones, una interpretación limitada de la palabra “ayuda” llevó a pensar que la mujer fue creada simplemente como asistente o subordinada. Sin embargo, el término hebreo ezer tiene un significado mucho más profundo.
Cuando Dios creó a la mujer como ezer, no la diseñó para ser menos que el hombre, sino para caminar a su lado como una fuerza que sostiene, protege y bendice.
Esto nos recuerda que la mujer no fue creada para ser menos, sino para acompañar, sostener, fortalecer y bendecir.
En un mundo donde muchas veces las mujeres son oprimidas o desvalorizadas, la Palabra de Dios nos recuerda que debemos honrar, proteger y valorar a cada mujer.
La mujer refleja de una manera especial la ternura del corazón de Dios y también Su fortaleza para sostener en los tiempos difíciles.
Con amor
Martha Vílchez de Bardales




Comentarios