top of page
  • TikTok
  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White Instagram Icon
  • White YouTube Icon

Navidad: dos corazones frente a Jesús

  • Foto del escritor: IB La Molina
    IB La Molina
  • 23 dic 2025
  • 3 Min. de lectura


Desde muy pequeña, mis padres quisieron darme el mejor ejemplo, no solo para repetirlo en Navidad, sino para vivirlo durante toda la vida: el ejemplo de dar con amor. Nací y crecí literalmente en la iglesia, porque mi padre era pastor y mi madre una sierva fiel. Allí aprendí que la Navidad no se trataba solo de recibir regalos, sino de convertirse uno mismo en un regalo para otros.

Recuerdo que cada año se preparaban regalos para todos los niños de mi barrio, sin hacer distinción alguna. No importaba si eran niños de la iglesia o no, si asistían con frecuencia o si nunca habían entrado antes. Todos eran invitados, todos eran amados, todos recibían un regalo. Ese gesto sencillo, repetido año tras año, sembró en mí una verdad que hoy sigue viva: dar con amor refleja el corazón de Dios.

Cuando leo el relato del nacimiento de Jesús en Mateo 2, encuentro actitudes totalmente opuestas frente al mismo acontecimiento. El evangelio dice: “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él” Mateo 2:1–3.


El ejemplo de los magos: dar lo mejor al Rey

Mateo 2:11 nos muestra que los magos comprendieron las Escrituras y emprendieron un largo viaje para encontrar al niño Jesús. Cuando por fin lo hallaron, guiados por la estrella, se postraron y lo adoraron, y abrieron sus tesoros para ofrecerle oro, incienso y mirra. Ellos no dieron lo que les sobraba; dieron lo mejor que tenían. Reconocieron en ese niño al Rey, al Dios digno de adoración y al Salvador que habría de entregar su vida.

Los magos nos enseñan que la verdadera adoración siempre va acompañada de entrega. Buscaron a Jesús con esfuerzo, se humillaron ante Él y expresaron su fe a través de regalos cargados de significado. Su corazón no estaba centrado en ellos mismos, sino en honrar al Niño que había nacido.


El mal ejemplo de Herodes: un corazón egoísta

En contraste, encontramos a Herodes. Para él, Jesús no fue una buena noticia, sino una amenaza. No quiso perder su poder, su comodidad ni su control. La Escritura dice que no solo él se turbó, sino “toda Jerusalén con él”. Herodes representa un corazón centrado en sí mismo, incapaz de reconocer al verdadero Rey. En lugar de adorar, eligió aferrarse a su trono; en lugar de dar, eligió quitar; en lugar de proteger la vida, ordenó la muerte de niños inocentes.

Este mismo espíritu sigue presente hoy. Vivimos en un mundo que, muchas veces sin darse cuenta, anda más afanado en regalarse a sí mismo que en pensar en Jesús. Una Navidad llena de actividad, consumo y ruido, pero con poco espacio para Cristo. No es una realidad que mencionamos para juzgar, sino para reflexionar con amor y permitir que el Señor examine nuestro corazón.


¿Qué actitud elegimos hoy?

La Navidad sigue colocándonos frente a la misma decisión: ¿seremos como los magos o como Herodes? Cada año, como iglesia, buscamos bendecir a niños de diferentes comunidades del Perú. Cuando damos a los necesitados no solo ofrecemos objetos. Estamos proclamando con hechos que Jesús nos enseñó a compartir, a amar y a mirar al prójimo con compasión. Cada regalo es una expresión de adoración.

El mejor regalo que podemos darle a Jesús en esta Navidad no cabe en una caja. Es un corazón dispuesto a dar, una vida sensible a la necesidad ajena y unas manos abiertas para compartir lo que Dios nos ha confiado. La Navidad no se define por lo que recibimos, sino por lo que estamos dispuestos a ofrecer. 

Que no nos encuentre aferrados a nuestro propio trono como Herodes, sino postrados como los magos, entregando lo mejor de nosotros al Rey que se dio por completo por amor. Porque cuando damos con amor, no solo celebramos la Navidad: vivimos el evangelio.

Con todo mi amor: Feliz Navidad con Jesús

Martha Vílchez de Bardales


 
 
 

Comentarios


IB La Molina

Av. 7, 580 La Molina

Av. La Molina 2810 CC. Rinconada

Email: secretariaiblamolina@gmail.com

Celular: +51 998 392 869

Otros servicios

Ponemos a su disposición nuestra moderna infraestructura para las siguientes actividades:

  1. Alquiler de oficinas temporales y permanentes.

  2. Sala de directorio para reuniones y juntas.

  3. Salones multiusos.

  4. Ambientes para eventos corporativos.

Póngase en contacto con nosotros a fin de proveer más información.

Recibir información mensual

¡Gracias por suscribirte!

bottom of page