Las tentaciones traen confusión
- IB La Molina
- 2 oct 2020
- 3 Min. de lectura
āY luego el EspĆritu le impulsó al desierto. Y estuvo allĆ en el desierto cuarenta dĆas, y era tentado por SatanĆ”s, y estaba con las fieras; y los Ć”ngeles le servĆan.ā Marcos 1:12-13.

ĀæCrees que la vida serĆa mĆ”s fĆ”cil sin tentaciones? Desde el principio de la historia del hombre en la Biblia podemos hacer un recorrido sobre los errores en que ellos cayeron cuando cedieron a la tentación. Muchos fracasaron porque no pudieron resistir la prueba. AdĆ”n falló, NoĆ© salió bien del diluvio pero despuĆ©s cayó con sus hijos, Abraham cedió a la tentación de la mentira, MoisĆ©s perdió la paciencia y finalmente no se le permitió entrar a la tierra prometida, David, el gran rey cantor, cedió a la tentación del adulterio, Sansón no se resistió a la pasión por las mujeres paganas, casi todos los reyes de Israel empezaban bien, hasta que la tentación los venció. Y asĆ puedo seguir, pero lo que quisiera resaltar es que, en comparación con todos ellos, JesĆŗs no fracasó cuando vino a provocarlo el tentador.
DespuĆ©s del bautismo dice el evangelio, que el espĆritu impulsó a JesĆŗs al desierto. Esta palabra indica como si lo hubiera empujado, o echado hacia ese lugar solitario. Y estuvo allĆ en el desierto cuarenta dĆas, y era tentado por SatanĆ”s.
Es interesante que nuestro SeƱor se identificó con los pecadores al buscar ser bautizado, aunque no era necesario porque en Ć©l no habĆa pecado. Pero tambiĆ©n JesĆŗs se identifica con nosotros porque fue tentado. Con razón dice Hebreos 4:15 āPorque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo segĆŗn nuestra semejanza, pero sin pecado.ā
SatanĆ”s no tienta para jugar con nosotros, hacernos tropezar o simplemente cometer algĆŗn error. El tĆ©rmino "tentar" (peirazÅ) tiene la connotación de "probar con miras a la destrucciónā. Ese es el objetivo del diablo, destruir a los hijos de Dios.
Cada dĆa los cristianos podemos enfrentar tentaciones. A veces estas pruebas vienen disfrazadas de hechos simples, pero tenemos que estar atentos para discernir que hay detrĆ”s de esa apariencia. Por ejemplo recuerdas que EsaĆŗ no vio problema en renunciar a su primogenitura por un plato de lentejas, a SaĆŗl no le pareció nada mal quedarse con el ganado y las posesiones de sus enemigos. Y el sirviente del profeta Eliseo Gehazi perdió su vocación por la plata y la ropa. En efecto algunas cosas parecen inofensivas pero pueden ser una tentación para que pierdas integridad y ofendas a Dios.
1 Juan 2:16 dice: Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
Cada vez que la tentación se presente, SatanÔs la usarÔ para confundir tu fe, envilecer tu carÔcter y para destruir el plan de Dios para tu vida.
JesĆŗs no cayó en la tentación. Un detalle importante es que Mateo y Lucas hablan de tres tentaciones especĆficas que satanĆ”s le presentó a JesĆŗs y que Ć©l resistió. Pero Marcos nos abre la posibilidad que JesĆŗs enfrentó mĆ”s que estas tres tentaciones dramĆ”ticas, al decir que estuvo en el desierto cuarenta dĆas y era tentado por el Diablo. Todo un perĆodo largo de tentaciones, pero JesĆŗs no cayó.
El texto que hoy escogà meditar me hace ver mi corazón, las tentaciones no sólo salen del tentador, también pueden salir de un corazón imperfecto, una mente ociosa, un par de ojos codiciosos o las cosas que distraen mi comunión con Dios, esas son tentaciones que aparecen por esos deseos que se vuelven en aspiraciones vanidosas que simplemente no glorifican a Dios. Si sabes que eres tentado recuerda esta Palabra:
āVelad y orad, para que no entrĆ©is en tentación; el espĆritu a la verdad estĆ” dispuesto, pero la carne es dĆ©bil.ā Mateo 26:41
āNo os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejarĆ” ser tentados mĆ”s de lo que podĆ©is resistir, sino que darĆ” tambiĆ©n juntamente con la tentación la salida, para que podĆ”is soportar.ā 1 Corintios 10:13.
Con amor
Martha VĆlchez de Bardales
